Latinoamérica y UE abogan por una educación superior pública y de calidad*

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Académicos, investigadores y estudiantes abogaron hoy en El Salvador por una educación superior de calidad, pública y social en Latinoamérica y la Unión Europea (UE), enfocada al desarrollo de los pueblos, y por la cooperación entre ambas regiones en el ámbito educativo.

Potenciar la educación universitaria estatal y apoyar la colaboración mutua fueron las peticiones más reiteradas en la Cumbre Académica y del Conocimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) en El Salvador, que comenzó el jueves y se clausuró este viernes.

Al cierre del cónclave, que se celebró en las instalaciones de la estatal Universidad de El Salvador (UES), los participantes instaron a los Estados de ambas regiones a evitar que la educación se vuelva en una mercancía, a la que sólo puedan acceder las minorías con mayores recursos y no contribuya al mejoramiento de las sociedades.

El secretario ejecutivo de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae), Rafael Bogoni, expresó que "ver a la educación como un bien público, sin el título de pertenencia, permite conectar y vincular el desarrollo social, económico, tecnológico y cultural de las naciones".

Indicó que apostar por la formación también pasa por la voluntad política de los dirigentes de las naciones, quienes, en muchas ocasiones, "consideran que la educación (se) debe ver desde lo económico, pasando por alto lo humano y social".

Ver a la educación como un bien social también implica que los Estados garanticen presupuestos económicos acordes a las necesidades de los estudiantes y de la sociedad.

Ante esta situación, es prudente que los Estados latinoamericanos y europeos se unan en defensa de una educación superior pública y busquen crear sistemas de financiación que garanticen educación superior a las mayorías, según el experto Javier Mendoza Rojas.

El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguró que es fundamental, más allá de las crisis económicas de los países, defender el financiamiento público de la educación superior, ya que es través de la academia que se fomenta la investigación, la cultura, la ciencia y la economía.

Señaló que la falta o recorte de los presupuestos que muchos países de Latinoamérica hacen, obliga en gran medida a que las personas opten por centros educativos superiores privados, que absorben a las universidad públicas que fueron descuidadas por los gobiernos.

Según el académico Roberto Escalante, la crisis económica que afecta a algunos países de Latinoamérica pone en riesgo la implementación de una educación superior pública, dañando el desarrollo de las naciones.

El secretario general de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (Udual) expresó que "las economías Latinoamericanas pasan por un proceso de ajuste estructural muy impactante que, entre otras cosas, significa una restricción del gasto de inversión en educación, en ciencia y en tecnología".

Agregó que "el contexto macroeconómico en el que están ubicadas las economías latinoamericanas no prevé un aumento en la oferta de la educación pública, lo que genera un escenario no propicio para la inversión en educación pública que permita captar las demandas de estudiantes que prefieren ir a las universidades estatales".

La cumbre académica concluyó este viernes con la presentación de la Declaración de la Cumbre Académica y del Conocimiento de San Salvador, en la que ambas regiones acordaron fortalecer sus relaciones en beneficio de la ciencia, la educación y la tecnología.

Además en el documento, presentado por el presidente del Comité Organizador de la Cumbre, Roger Arias, también instan a los Estados latinoamericanos y europeos a reforzar los presupuestos económicos destinados a las universidades públicas con el fin de garantizar una educación superior de calidad y apegada a los social.

Este encuentro se estableció como reunión previa a la Cumbre Celac-UE que estaba prevista para los días 26 y 27 de octubre en El Salvador, pero quedó aplazada para fechas no definidas debido a la crisis política que vive Venezuela y que causó desacuerdos entre los mandatarios de las naciones latinoamericanas.

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